Vaise mio corachón de mib.
¡Ya Rab!, ¿Si me tornarad?
Tan mal me dóled li-l-habib:
enferomo yed, ¿Cuánd sanarad?.
- Te digo que eres tonta, porque el amor existe.
- ¿Por qué estás tan seguro? ¿Lo has visto alguna vez?
- Claro que sí. Lo leo en tus ojos cuando le miras a la cara, lo noto en tus brazos cuando estás cerca de él. Lo veo en tu sonrisa cuando te dice que se alegra de verte, lo siento en tu forma de andar cuando caminas para verle. Y cuando él te mira, veo como tratas de ocultarlo para que no se dé cuenta de que le quieres, noto como intentas no moverte para evitar abrazarle, leo en tu sonrisa la mentira y siento como aprietas los labios para que no se te escape un “te quiero”. Sin embargo, te ocultas detrás del “no creo” porque piensas que es valiente resistirse a la verdad. Pero ¿sabes? eso es cobarde, es cobarde esconderse detrás de dos palabras. Lo valiente es decir “te quiero” y tener valor para escuchar un “yo no”.
El decía que no existen, que los sueños nunca se cumplirían, que solo los tontos creía en ellos, pero sin darse cuenta al mismo tiempo que me decía esas cosas estaba cumpliendo el más grande y deseado de los míos. Llegue a sentirme la chica más feliz del todo el mundo. Quizás tenía razón y solo fue suerte encontrarlo, pero lo que si se ahora, es que los sueños se escapan.