Cuando estamos excitados pestañeamos muchos más ya que la
pupila se dilata debido a ello y eso provoca un reacción como esta. Tal es mi
curiosidad que clavaré esta noche mi mirada en todas aquellas parejas felices
creando una situación de psicoanálisis que tan solo podrá ser interrumpida por
un cerveza o un parpadeo.
Esta semana ha sido extraña, casi que he podido comprender
la expresión de estar en una montaña rusa, a veces en lo más alto y a veces en
lo más bajo pero el tiempo no espera y como ya dije confío en él.




